Zlatan Ibrahimovic reconoció que le aconsejó a Kylian Mbappé irse al Real Madrid, pero también le dijo al PSG que no lo vendiera.

El astro sueco sigue siendo noticia en el fútbol mundial. Tras marcar un doblete ante la Fiorentina, el delantero del Milan concedió una llamativa entrevista al diario ‘Corriere della Sera’ de Italia. Estas fueron las palabras más destacadas de Zlatan:

REGRESO A ITALIA

«Al ver un documental sobre Maradona había decidido ir al Nápoles a ganar el Scudetto. Estaba cansado de América, incluso pensé en dejarlo, pero Raiola me dijo: ‘estás loco, tienes que volver a Italia’. Se hizo todo con el Nápoles, pero luego De Laurentiis echó a Ancelotti y todo cambió.

Entonces le pregunté a Mino: ‘¿cuál es el peor equipo que puedo cambiar?’ Él respondió: ‘ayer el Milan perdió 5 a 0 en Bérgamo’, y le dije: ‘decidido, vayamos a Milán'».

COMPAÑEROS DEL MILAN

«Al principio nadie corría en los entrenamientos, y les hice ver que ahí es donde hay que matarse a trabajar. Si corro, mi compañero correrá y se matará por mí. Todos lo entendieron, excepto uno. Al principio Leao no me prestó atención. Aunque es cierto que ahora ha mejorado mucho».

CONSEJO A MBAPPÉ

«Es verdad que le aconsejé marcharse del club. Mbappé necesita un entorno más estructurado, como el del Real Madrid. Pero luego le dije al presidente del París Saint-Germain que no lo vendiera».

RELACIÓN DE ZLATAN CON GUARDIOLA

«Guardiola nunca me entendió. Quería programar todo lo que yo tenía que hacer. Quería hacer jugadas de instinto, pero luego pensaba en lo que quería él y cambiaba. De esa manera, pensaba demasiado.

A él no les gustan los jugadores con carácter. Yo me había convertido en un problema y como él no podía resolverlo, lo resolví yo, yéndome».

PELEA CON LUKAKU

«Habíamos sido compañeros de equipo en Mánchester, me quedé conmocionado cuando me atacó. Lukaku tiene un gran ego, está convencido de que es un campeón y es realmente muy bueno. Pero yo crecí en el gueto de Malmö, y cuando alguien viene debajo de mí con la cabeza gacha, lo pongo en su lugar.

Le toqué la fibra con los rituales de su madre y perdió el control. Eso sí, perdimos ese Derby, fui expulsado y me lesioné, así que es posible que el ritual funcionase. Les pedí a mis amigos creyentes que oraran por mí».