Colombia se lució en la final y cerro con broche de Oro, lo que para muchos ha sido el mejor mundial sub 20 de la historia.

Colombia se quedo corto en la parte deportiva, pero sus hinchas si le cumplieron al mundo e hicieron de este mundial juvenil, un evento memorable difícil de olvidar durante la historia. No solo lo digo yo como Colombiano, lo dice el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que resalto este mundial en el país cafetero, como el mejor de la historia, tanto así que el francés le dio el voto de confianza a Colombia, para que organice un mundial de mayores en el 2026.

El apoyo de los hinchas, la buena hospitalidad con los visitantes, los récords que se marcaron en esta ocasión, son muchos de los aspectos que le dejan a Colombia, la satisfacción de saber que le cumplió al mundo entero y se proclama en sus tierras, como el Campeón de la organización del Mundial Sub 20. A continuación repasamos algunos aspectos positivos y otros que hay por mejorar, de lo que nos deja como experiencia esta primer cita mundial, que alberga nuestro país.

Colombia Campeón en la organización del MundialPor muchas razones que valen la pena mencionar con calma. La más fuerte: el calor humano que acompañó a los integrantes de las 24 selecciones clasificadas. Esa fue la constante. Escuchar en ruedas de prensa y entrenamientos que todos se sintieron cómo en casa. Y cómo no, si los colombianos saben hacer de su país un auténtico vividero.

Tanto que la fiesta se trasladó a los estadios. Salvo por las plazas del Eje Cafetero y algunos juegos en Cartagena y Medellín, las sedes de la Copa le dijeron sí al torneo. Siempre una cara amable, siempre un disfraz ¡Volvieron las familias a los estadios! Aplausos para Cali, Barranquilla, Pereira y Bogotá. Las boletas se consumieron y se dejó a Colombia 2011 como la cita juvenil con mayor participación de la historia (con 1’309.929 espectadores en las canchas).

Se esfumó, en ese sentido, el miedo a que los escenarios sin mallas de protección se convirtieran en focos de tragedias. A excepción de una celebración de James Rodríguez con la selección Colombia, se demostró a cabalidad que los colombianos pueden ver el fútbol civilizadamente.

Cómo no resaltar la clausura del Mundial Sub-20. Con seguridad, los televidentes del Gol Caracol y el Golcaracol.com se sintieron orgullosos de la ceremonia que organizó Bogotá. Un espectáculo de primer nivel que puso en alto el nombre de Colombia. El Campín, dicho sea de paso, se fajó durante el torneo. Júbilo, fiesta y apoyo a las selecciones visitantes y la local.

Recordar para mejorar en un próxima ocasión:

Hay muchas historias que no se pueden olvidar. Que se necesitan traer a colación para que cuando llegue un reto mayor o similar se tengan en cuenta. Fueron, de hecho, varias anécdotas que dejó el Mundial Sub-20.

Por ejemplo, el recibimiento folclórico que se le realizó a varias selecciones por parte de la Policía. Igualmente, la ceremonia de inauguración que, por diversos malentendidos, no fue cómo se esperaba y causó la primera mala sensación. Hay que ser sinceros, y exigentes, el mundo entero estaba con sus ojos sobre Colombia.

En Bogotá también causó vergüenza que en el debut El Campín se inundó y la sala de prensa terminó hecha una piscina. Lo mismo en Cartagena, donde un encuentro tuvo que esperar hasta que regresara la electricidad a una torre de luz.

Cómo pudo leer, no más de lo evidente, pues el balance es altamente positivo. Esperanzador, si se quiere, porque cuando hay limitaciones pero se impone el corazón el resultado será siempre satisfactorio.

Fuente: Caracoltv.com

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