Leandro Paredes ha vuelto a ser noticia en el fútbol mundial. Un mes después de coronarse campeón del mundo con la Selección Argentina, concedió una entrevista a ‘TyC Sports’ para hablar sobre el tema. Estas fueron las palabras de Paredes:

PERDIÓ LA TITULAR

«Si no estaba al 100×100 me iba a costar jugar. Por suerte le toco entrar a un compañero, lo hizo de la mejor manera y cuando me tocó entrar también lo hice muy bien. Estoy feliz por el resultado en general, por el resultado de mis compañeros y rendimiento de cada uno de nosotros».

COMPETENCIA EN ARGENTINA

«Me tocó salir como a muchos de mis compañeros en todo este proceso y la verdad que todos mostraron buena cara y predisposición para que al que le tocara juega lo hiciera de la mejor manera.

Hay una competencia muy sana. La tuve durante cuatro años con Guido donde siempre los dos tiramos para adelante. Hoy en día se sumó Enzo, que le tocó jugar y lo hizo de la mejor manera».

ALEXIS Y ENZO

«Sabíamos el potencial que tenían los dos, pero que les toque jugar un mundial con pocos partidos en la Selección y lo hagan de la manera que lo hicieron, me sorprendió mucho y me pone muy orgulloso por ellos.

Sé lo que trabajaron y lo que querían estar en esta Selección. Para nosotros los que veníamos jugando que llegue gente así nos ayudará muchísimo».

ABRAZO DE PAREDES CON MESSI

«En ese momento lo único que se me vino decirle fue ‘sí, somos campeones del mundo’, era como decir ‘lo conseguimos, lo logramos’. Él nos abrazaba y nos decía ‘gracias por darme esta alegría’. Cada vez que lo veo o hablo del tema se me pone la piel de pollo y me dan ganas de llorar de todo lo que vivimos».

CAMPEONES DEL MUNDO

«La final la veo casi todas las noches. Las partes importantes del partido trato de mirarlas siempre. La atajada del Dibu en el último minuto que fue lo que nos dio el Mundial, porque si nos convertían en ese momento seguramente se hubiese terminado ahí la final, y el penal de Gonzalo.

De a poquito la gente te hace saber lo que realmente conseguimos. Disfrutamos de lo que estamos viviendo. La primera que dijimos ahora cambia la cosa para nosotros porque teníamos otra situación por delante fue con México y después de Holanda dijimos ya está, estamos a dos pasos».

ANTES DE LA FINAL

«Hay una anécdota muy buena y muy linda de esa noche. Hicimos casi siempre lo mismo: después de cenar nos juntábamos a jugar a las cartas y tipo 1 de la mañana nos íbamos a dormir. Cuando terminamos de hacer lo de siempre, con Gio Lo Celso y Rodri De Paul decidimos ir a utilería a ver si quedaba alguno de nuestros compañeros o algún utilero y estaba vacía.

Nos sentamos los tres en un sillón, pusimos música, Gio prendió una vela y dijo ‘pidamos un deseo’, seguramente que el deseo de los tres fue el mismo y después de eso sabíamos que era imposible que perdamos esa final».