Benjamin Mendy sigue en el ojo del huracán. El defensa francés está siendo juzgado ante el Tribunal de la Corona de Chester (Inglaterra) por ocho acusaciones por violación y una agresión sexual, que supuestamente se produjeron entre 2018 y 2021.

Varias mujeres han declarado en su contra y también algunos testigos. Lo que ha provocado que el futbolista del Manchester City sea apartado de su actividad profesional. El futbolista galo habló por primera vez en el juicio y se declaró inocente.

«Sé que no soy Brad Pitt, pero las mujeres se acercaron a mí. No por mi apariencia, sino por el fútbol», dijo Mendy jurando sobre el Corán. Además, reconoció que fue fácil tener relaciones sexuales con muchas mujeres debido a su condición como futbolista, y que eso le ocurría desde que tenía 18 y jugaba en el Olympique de Marsella.

El Caso de Benjamin Mendy

«Estaba disfrutando de la casa, estaba disfrutando de las mujeres. Estaba tan feliz de estar en el Manchester City, tan emocionado. También estaba entusiasmado con el fútbol. Fui directo sobre lo que yo quería y lo que ellas querían. En ese momento no estaba pensando si podrían estar molestas. Si ellas querían sexo y yo quería sexo, estaba bien. Seguía con mi fiesta. Estaba disfrutando del sexo con muchas mujeres», le dijo el futbolista de 28 años al jurado.

La abogada defensora, Eleanor Laws, quiso dejar bien clara la postura del jugador si alguna mujer le dijese «no» a la hora de mantener relaciones sexuales; y su representado contestó al respecto

«Estaría bien, lo aceptaría y pararía. Me gusta tener sexo con alguien que también lo disfruta. La mayoría de las veces eran ellas las que venían a por mí, pero a veces yo también las buscaba».

Acusaciones en contra de Mendy

Sobre su costumbre de acostarse con más de una mujer en la misma noche Benjamin le dijo al Jurado que «para mí, era normal, pero ahora me doy cuenta de que suena extraño».

El lateral francés reconoció que ahora se ha dado cuenta de que su actitud hacia las mujeres era «irrespetuosa» y que se arrepiente de las fiestas que organizó en su mansión para olvidar sus problemas con las lesiones.

Los abusos sexuales de los que se le acusa supuestamente ocurrieron en la mansión de los horrores que el futbolista tiene en Prestbury (Cheshire) y en la que supuestamente encerraba a sus víctimas en habitaciones del pánico.

También dijo que se avergonzaba de tener que hablar de sexo en público: «no puedo gritar: sí, amo el sexo porque parecería raro».