El Fútbol Femenino está de moda. Hace unos meses de disputó el Mundial Sub-20, actualmente se está jugando la Copa del Mundo Sub-17 y el próximo año tendremos el Mundial de mayores. A nivel de clubes también son cada vez más los torneos nacionales e internacionales que se realizan.

Toda esta evolución que ha tenido el balompié de mujeres hace que cada vez sean más las niñas que sueñan con ser futbolistas. Sin embargo, en España se ha desatado la polémica por la participación de un jugador trans. Estamos hablando de Álex Alcaide, quien tiene 25 años y es el delantero centro del filial del Club Esportiu Europa.

Álex Alcaide en el Fútbol Femenino

El pasado fin de semana su equipo ganó 23-0 al Deportivo Pujadas, y al club catalán se le ocurrió colgar en Twitter una foto de Álex, pero las respuestas obligaron a la entidad a colgar un segundo tuit: «Todo el Europa con Álex. No toleraremos ataques por cuestión de género». Un claro mensaje contra la transfobia.

A los 9 años, cuando aún conservaba el nombre de niña que le habían puesto sus padres, empezó a jugar al fútbol en su localidad natal, Mataró, con el objetivo de parecerse algún día a Xavi Hernández. Sin embargo, en la adolescencia decidió marcarse un reto aún mayor que ser jugadora del Barcelona: ser un chico.

Hace tres años y medio, cuando jugaba en la Unió Esportiva Vilassar de Mar, empezó su terapia hormonal masculinizante. El diario ‘El Mundo’ habló con Álex Alcaide para conocer de cerca su llamativo caso. Estas fueron sus palabras durante la entrevista:

EL CAMBIO DE ÁLEX ALCAIDE

«Lo comenté al equipo y no hubo ningún problema. Sin embargo, cuando fue pasando el tiempo y la transición se fue haciendo más notable, especialmente el último año, en los campos de fuera, si el marcador les iba en contra, había padres que empezaban a gritar, que se empezaban a quejar.

Empezaban a decir: ¿El qué? ¡Es un chico! ¡No es justo!. En fin, intentando menospreciarme y hacerme de menos. Ellos creen que insultan pero al final es ignorancia».

VENTAJA SOBRE SUS RIVALES

«La velocidad siempre la he tenido, siempre he tenido un cuerpo grande. Es verdad que con la hormonación la musculatura te crece un poco más. Es verdad que algunas rivales te miran al principio y se sorprenden, pero no va a más.

Si se decantara el partido solo por mí. Pero no es verdad. El día que yo viera que me estoy aprovechando de esta situación lo dejaría. A día de hoy soy uno más, y muchas jugadoras me pasan por encima».

Álex no es que quiera jugar en el fútbol femenino, sino que por la ‘F’ que aparece en su documento de identidad no puede hacerlo en el masculino. Pero, reconoce que no se siente con las capacidades necesarias para jugar con los hombres.

«Pues me tendría que ver. Físicamente no tengo el nivel. Yo entreno con mis compañeras y no me veo superior en ningún momento. Un masculino es mucha más fuerza, mucha más potencia, mucha más velocidad, y es algo a lo que no llego y soy consciente, con lo cual, cuando pueda, igual no quiero».

El caso de Álex Alcaide es el mimos de Valentina Berr pero al revés. La mujer trans logró cambiar la ‘M’ por la ‘F’ en su DNI, pero ni así pudo jugar tranquila en el fútbol femenino. Los insultos y vejaciones en la grada y las redes sociales la obligaron a colgar las botas.