Las redes sociales llegaron al fútbol para conectar a los hinchas con sus jugadores y sus equipos favoritos. Sin embargo, también han servido para enterarnos a qué se dedican los futbolistas ya retirados. En Twitter, por ejemplo, se ha hecho viral en los últimos días la triste historia de Henry Viáfara.

En un video publicado por Jaime Dinas, se ve al ex-defensa en estado de indigencia. El periodista lamenta la situación en la que se encuentra el oriundo en de Puerto Tejada e invita a unir fuerzas para ayudarlo. Aunque no hay claridad en dónde fue grabado, la última huella de sus pasos indica que deambulaba por las calles entre Villarrica y Puerto Tejada.

Para quienes no lo conocen, Henry Viáfara es un jugador del rimbombante América de Cali de Julio César Falcioni, Ricardo Gareca y Willington Ortiz, que disputó la final de Copa Libertadores tres veces seguidas (en 1985, 1986 y 1987). Fue titular en la primera ante Argentinos Juniors, suplente en la segunda ante River Plate, y en la tercera, contra Peñarol, no jugó por lesión.

Además, estuvo con la Selección Colombia en la Copa América de 1983 y en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y es el cuarto jugador con más partidos jugados en la historia del Deportivo Pereira al sumar 284 actuaciones. Su nombre está en la historia del Fútbol Profesional Colombiano, pero se encuentra en el olvido.

LA TRISTE HISTORIA DE HENRY VIÁFARA

Henry Roberto Viáfara Possú nació en Puerto Tejada, Cauca, el 30 de abril de 1953. Actualmente tiene 69 años y es padre de tres mujeres: Paula Andrea, Sandra Liliana y María del Mar. Jugaba como defensa central y ganó el tricampeonato con los diablos rojos en 1984, 1985, 1986.

La última vez que futbolísticamente se supo algo de él, fue hace 13 años cuando el diario ‘El País’ de Cali lo buscó en las calles y lo entrevistó para conocer de primera mano su historia. En aquella ocasión dijo lo siguiente:

SU VIDA ACTUAL

«Mi vida, desde que dejé el fútbol (1987), ha sido difícil. De mí también se olvidaron. Estoy respirando de puro milagro, porque el aire es gratis. Todo el mundo se olvida de uno pese a lo que hice como futbolista por Villarrica, la Selección Cauca, Pereira, América y la Selección Colombia».

DINERO DEL FÚTBOL

«Después de la satisfacción que me dio el fútbol, la plata es puro vacilón. Es que yo empecé de cero, yo cortaba caña y de ahí a montarme en un Renault 9, era un cambio grande.

La casa que conseguí la tiene mi señora. Desde hace unos años estoy viviendo con mi mamá en Villarrica, pero todo se vino abajo cuando me separé de mi esposa. Desde ese momento se empezó a acabar el niche, porque plata nunca tuve».




CULPA DEL VICIO

«Hubo muchas decepciones y después, con la mala suerte, caí en la drogadicción. Ese fue el punto final. Aquí no hay que echarle la culpa a nadie. El que va a caer, cae. Fue Henry Viáfara el que cayó y punto. Caí en todo eso porque es que yo traía un ritmo de vida agitado como futbolista; estaba en una cosa, en la otra, concentraciones, viajes, hoteles, entrenamientos, partidos.

Pero después, cuando me retiré del fútbol, llegó un momento en que me sobraba demasiado tiempo, no tenía nada que hacer y ya me iba para una finca, para otro lado, con los amigos, la rumba. De una persona que era juiciosa a llegar a ser un vago después, cualquiera se enloquece. Cuando me di cuenta de todo, ya estaba en lo profundo del vicio, no había nada que hacer».

AMIGOS DEL DEPORTE

«Cuando uno está bien, aparece mucha gente, pero cuando la situación es como la mía, muchos se pierden. Desde que me retiré yo no volví a frecuentar a la gente del fútbol, no volví a tener contacto con nadie. Yo caí en ese hueco y me quedé en él. Uno cuando va pa’l piso, cae. Ahí no vale nada, no lo ataja nadie».

ETAPA DE REHABILITACIÓN

«Yo estuve en una Fundación contra la drogadicción y ahí me colaboraron mucho, pero sigo atravesando una difícil situación en lo económico. Camino las calles pa’rriba y pa’bajo. Algunas veces le colaboro al Notario con alguna vuelta y él me da para la comida. También me rebusco descargando los carros de gaseosas».

RECUERDOS DEL FÚTBOL

«Son muchos y gratos todos: los títulos con el América, los subcampeonatos de Copa Libertadores, los días elegantes en Pereira desde que comencé allá, la Selección Colombia y las Olimpiadas. En el América de Cali todo era una rumba, ahí todos éramos llaves, ese era un equipo muy unido porque el doctor Ochoa era un general, no fallaba nadie.

Gracias a Dios conocí a toda Sudamérica y estuve en Rusia, en unas Olimpiadas, y nos dimos un paseo por Alemania y otros países. También estuve por Centroamérica. Del fútbol no quiero saber nada. La gente se olvida de lo que uno hizo, entonces para qué añorar algo. Fui el mejor en mi puesto, pero como todo se vino abajo, ya nadie se acuerda».