El pasado sábado fue un día histórico para el fútbol turco. El Trabzonspor acabó con una sequía de 38 años y se coronó campeón de la Superliga. Los tigres se quedaron con el título tras el empate (2-2) ante el Antalyaspor, por la jornada 35, que le permitió llegar a 77 puntos.




Al final del encuentro, miles de aficionados invadieron el césped del Estadio Senol Günes y toda la ciudad de Trebisonda se lanzó a la calle en unos festejos que en algunos momentos parecieron más bien un festival de música electrónica. Los hinchas del Trabzonspor se enloquecieron, literalmente, tras acabar con esta sequía de títulos en Turquía.