Son, Vertonghen y Llorente sentenciaron el triunfo de los ingleses sobre los alemanes, en los octavos de final de la Champions League.

La segunda jornada futbolera en días laborales de febrero ha estado marcada, como de costumbre, por las atajadas, golazos, jugadas y bloppers, entre otras cosas, que se vivieron en los diferentes lugares del mundo donde ha habido actividad.

Dicho de otra manera, representada por los hechos más llamativos que han derivado de la acción en las distintas competiciones locales como la Copa Águila de Colombia e internacionales como la UEFA Champions League, por mencionar algunas.

Uno de los sucesos que se presentó en las últimas horas y que ha dado mucho de qué hablar en la prensa deportiva mundial es el protagonizado por Son Heung Min durante la contundente victoria del Tottenham Hotspur Football Club (3-0) ante el Ballspielverein Borussia Dortmund, en el partido de ida de los octavos de final de la UEFA Champions League.




En Wembley, Tottenham y Dortmund fueron a la guerra sin sus cañones. Una batalla naval sin portaaviones. Favre no pudo contar con Alcácer ni con Reus y Pochettino no tuvo ni a Kane ni a Alli. Las estrellas estaban en la enfermería por culpa de las lesiones.

Un ecosistema extraño en el que el Tottenham supo sobrevivir y mandar al diván al Dortmund. Son Heung-Min, Jan Vertonghen y Marcos Llorente fueron los autores materiales de la goleada de los ingleses. Duro castigo para los alemanes que ven los cuartos a un mundo de distancia. Su ilusión se esfumó en el primer asalto.