Un tiro libre del talentoso volante alemán valió para el empate definitivo ante el Borussia Dortmund.

Los dirigidos por José Mourinho no pudieron hacer vale su condición de local y apenas pudieron igualar (2-2) ante el sorprendente conjunto alemán, en un compromiso disputado bajo el marco de la cuarta fecha de esta fase de grupos, en la Liga de Campeones.

Sorpresivamente se puso en ventaja el conjunto visitante con un gol de Marco Reus (minuto 28′), tras un pase filtrado por la banda izquierda. Igualó las acciones el conjunto merengue por intermedio de Pepe (34′ minutos), quien convirtió con un certero cabezazo. Sin embargo, volvió a ponerse en ventaja el equipo alemán gracias a un auto-gol de Álvaro Arbeloa (minuto 45′), con previo remate del alemán Götze. Finalmente, se marcó Mesut Özil (89′ minutos), a través de un perfecto y sutil cobro de tiro libre.

El empate deja un sabor a victoria en los alemanes, quienes con ocho puntos se mantienen liderando las acciones del considerado grupo de la ‘muerte’. Por su parte, el Real Madrid, se queda con un sin sabor que lo deja escolta del Borussia, cuando sólo quedan dos jornadas por disputarse.

Tras unos primeros minutos intensos e igualados, el visitante creó un agujero en la izquierda, apareció Marco Reus, soltó un latigazo y no la pudo sacar Casillas, que la alcanzó a tocar con su guante. Era el 1-0 a favor del visitante. Y solo un par de minutos después. Özil sirvió un centro desde la izquierda y Pepe, como un toro, ganó la partida a su par por arriba y empató, de cabeza las cargas. Tampoco la pudo sacar Weidenfeller.

Y cuando parecía que a los vestuarios se iban igualados, el Dortmund convirtió justo antes del descanso. Patadón de Weidenfeller desde su portería, Varane no ganó el salto, Ramos llegó tarde, tocó Grosskreutz y Götze lo hizo de cine, no se la quitó Arbeloa y batió a Casillas por alto en su propia puerta. Con esa ventaja mínima a favor de los alemanes, se concluyó una primera parte sorpresiva y con todo lo justo para el resultado parcial.

Ya en el periodo complementario y cuando parecía clara victoria del Borussia Dortmund, una falta cerca del área le significó al Real Madrid el empate y la tranquilidad de seguir en la parte alta del grupo de la muerte. Özil lanzó la falta, la botó por encima de la barrera y Weidenfeller se la tragó enterita. La pelota entró pegadita al palo y devolvió la ‘paz’ a un desconcertado Santigao Bernabéu.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

¡DÉJANOS TUS COMENTARIOS!