Con esta épica victoria, el conjunto escoces conmemoró la celebración de sus 125 años de existencia.

El Celtic de Escocia consiguió este miércoles algo que en esta temporada no pudo hacer ni el Real Madrid. Los escoceses derrotaron (2-1) al Barcelona, en un compromiso disputado bajo el marco de la cuarta jornada de la fase de grupos, en esta Liga de Campeones.

Sorpresivamente, se puso en ventaja el conjunto local gracias a un gol de Víctor Wanyama (minuto 21′), tras un centro de tiro de esquina. En la segunda parte llegó el segundo gol del Celtic por intermedio de Tony Watt (minuto 82′), quien finiquitó un rápido y perfecto contragolpe. Finalmente, descontó el conjunto catalán a través de Lionel Messi (90′ minutos), aprovechando un rebote del portero.

La victoria del Celtic acaba con el invicto del Barcelona durante esta temporada, contando los paridos de la liga, la champions y la copa del rey. Sin embargo, los dirigidos por Tito vilanova se mantienen al comando del grupo «G» con nueve unidades conseguidas. Tras los catalanes aparece el sorprendente Celtic, que con siete puntos se mete en la pelea de los octavos de final.

Pensar que fue el Celtic, al igual que en el juego de ida, el equipo que puso por delante en el marcador, tras unos primeros minutos de dominio catalán. Víctor Wanyama aprovechó la baja marca de Jordi Alba. Se elevó en el segundo palo y remató de cabeza para hacer llenar de euforía a la afición del Celtic Park, que celebró como un gol cada tiro de esquina que tuvo su equipo.

Con el aislado tanto del volante de Kenya, se cerró un primer episodio muy similar al que se vivió hace un par de días en el Camp Nou; el Barcelona controló las acciones y generó las oportunidades, pero no pudo ser tan efectivo como el Celtic, que convirtió en una de sus pocas llegadas al arco. Los locales sabían que en la pelota quieta estaba la clave y consiguieron a través de la misma irse con ventaja a los vestuarios.

Para los segundos 45 minutos las cosas no cambiaron demasiado; el Barcelona continuó montado en el juego y buscó por todos los medios el gol de la igualada. Sin embargo, fueron los locales quienes consiguieron marcar nuevamente. Sacó rápido Forster, tras atajar un tiro libre a Messi, Xavi no acertó a tocarla en el centro del campo y el balón le llegó a Tony Watt, que se plantó ante Valdés y mató el partido con ese explosivo contragolpe.

En los últimos minutos, todo Barcelona se fue sobre el arco rival, remate frontal tras una sucesión de pases, paró el primer disparo Forster, pero apareció Lionel Messi para rebañar el balón y mandarlo al fondo de las mallas. Lio se llevó su pulgar a la boca y encomendó a Dios, con una mirada al cielo, el nacimiento de su hijo Thiago. Así se dio por finalizado un emotivo y épico compromiso, que representó la gloria para el local y la realidad para el visitante.

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