Los grandes que tampoco brillaron con su selección

La ‘desilusión’ nacional amenaza a Messi y ya ha amenazado, a otros grandes del fútbol mundial.

El mal momento que vive Lionel Messi con su selección, especialmente en la copa América que se lleva a cabo en Argentina, pone a todo el mundo entero con los ojos abiertos y los oídos latentes, maravillados por la costumbre de ver lucir al mejor jugador del mundo con su club, pero trastornados de que Messi no pueda conducir a su seleccion a la victoria. Pero el de Lionel no es el primer caso en la historia de los grandes jugadores, ya que por ejemplo: Di Stéfano nunca jugó un Mundial, Laudrup se perdió el único éxito de Dinamarca, Keegan y Cantona, dos historias paralelas. Las renuncias de Redondo y Schuster, Bochini, ídolo de Maradona y gran olvidado de la albiceleste.

Los grandes que tampoco brillaron con su selecciónPorque son varios los ‘superclases’ que enamoraron al mundo con sus clubes y no lograron triunfar con sus respectivos combinados nacionales. Empezando por Alfredo di Stéfano.

‘La Saeta Rubia’ jugó en tres selecciones diferentes -Argentina, Colombia y España- pero nunca logró participar en un Mundial, aunque estaba en la lista de La Roja para la Copa del Mundo de Chile en 1962 e incluso viajó hasta el país sudamericano, pero una lesión le impidió disputar un solo minuto.

Con Argentina jugó y ganó el Campeonato Sudamericano -antecendente directo de la actual Copa América- de Ecuador en 1947. Disputó seis encuentros y anotó seis goles. Fueron sus únicos partidos con la albiceleste -tenía 21 años-, una selección que renunció a los mundiales de Brasil (50) y Suiza (54).

Su paso por la selección colombiana fue testimonial. Apenas cuatro partidos -todos en 1949- y ni un solo gol. Con en España debutó en el 57 y tuvo tiempo de disputar 31 duelos en los que logró 23 tantos. Su último partido con la actual campeona mundial fue en el 61.

Algo parecido le pasó a Michael Laudrup, que jugó durante 16 años con la selección danesa con notable éxito pero se perdió el mayor éxito de la ‘Dinamita Roja’, la Eurocopa del 92, por desavenencias con el seleccionador Richard Møller Nielsen. Y es que a veces, en esto del fútbol sólo se trata de estar en el sitio justo en el momento indicado para pasar o no a la historia.

Los casos de Kevin Keegan y Eric Cantona guardan muchos más paralelismos con el de Messi. El mediapunta inglés vistió durante diez años la elástica de los ‘Pross’ pero no logró disputar los mundiales del 74 y el 78, para los que no se clasificó Inglaterra. Precisamente en el 78 había ganado el primero de sus dos Balones de Oro tras una extraordinaria campaña con el Hamburgo.

Tampoco tienen desperdicio las historias de Fernando Redondo y Bernd Schuster. El argentino renunció a la Copa del Mundo del 90 para no descuidar sus estudios universitarios, pues aseguran que entraba en los planes de Bilardo. Más tarde, y tras disputar el Mundial del 94, su desencuentro con Passarella -dicen las malas lenguas que por negarse a cortase la melena- le apartó del Mundial de Francia en la cúspide de su carrera.

Bielsa sopesó su presencia en la lista del 2002, pero el propio jugador renunció a la albiceleste por sus constantes problemas de rodilla. Eso sí, al menos participó en la conquista de la Copa América del 93, el último título de la bicampeona mundial.

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