El Clásico Argentino terminó en pelea. Los jugadores de River Plate y Boca Juniors se agredieron sobre el césped del Estadio Más Monumental. La batalla campal se desató tras el gol de Miguel Borja, que le significó el triunfo (1-0) a los millonarios. El árbitro zanjó el asunto con seis expulsados.




Al minuto 90+3, el juez sancionó un penalti bastante dudoso. No quiso revisar el VAR y se mantuvo en su decisión. Miguel Borja marcó desde los once metros y desató la locura del xeneize. Hubo empujones, puños y patadas entre los futbolistas, razón por la que el árbitro decidió expulsar a tres jugadores de River (Palavecino, Centurión y Gómez); y tres de Boca (Merentiel, Valentini y Fernández).