La Juventus está en crisis. Perdió sus dos primeros partidos en Champions y lleva tres jornadas sin ganar en la Serie A. Este domingo, por ejemplo, cayó en su visita al Monza (1-0). Mucho tuvo que ver en esta sorpresiva derrota la infantil expulsión de Ángel Di María a los 40 minutos.




El argentino recibió la pelota en su propio campo y la estaba protegiendo ante la marca de Armando Izzo. De repente se calentó y le metió un codazo en el pecho a su rival. El árbitro, que estaba cerca a la acción, no dudó en mostrarle la tarjeta roja. Tras el encuentro, Di María uso sus redes sociales para pedirle perdón a los hinchas por su primera expulsión con la Juventus.