Jhon Viáfara ha vuelto a ser noticia en nuestro país. Tras varios meses en el anonimato, el ex-futbolista colombiano le concedió una entrevista al diario ‘La Patria’, en la que reveló detalles de sus días en una cárcel de Estados Unidos. Estas fueron las palabras de Jhon:

PRISIÓN EN USA

«Leo todo lo que me hacen llegar, historias, novelas, y escribo sobre mi vida, lo que ha sido esta experiencia. Compartir con gente que ha tenido problemas con la justicia, con verdaderos narcotraficantes. Con gente que fue engañada para venir acá y terminaron en estas condiciones».

LEGADO COMO FUTBOLISTA

«Si, acá me he dado cuenta, desde que llegué, que mi carrera fue notable. Soy una persona reconocida internacionalmente, no solo acá, sino en las otras cárceles en donde he estado. Son muchas las personas que quieren saber mi historia y compartir conmigo.

El cariño de la gente me ha ayudado mucho. Hay momentos complicados, difíciles, siempre llegan esos momentos en los que se extraña la gente, la familia, los hijos, los amigos, todo; estar lejos de casa. Afortunadamente se tiene el respaldo de personas que me quieren, que son pocos los que me han quedado, pero me quieren».

AMIGOS DEL FÚTBOL

«Ellos son fundamentales para llenarme de fuerza para estar aquí y el apoyo espiritual con los grupos de oración que hay acá. He estado tratando de localizar a Juan Carlos Henao; no he podido, sé que me ha mandado razones. Hablo con Herly Alcázar y Wílmer Díaz, y con Jairo «Tigre» Castillo. Ahhh y también con Carlos Bejarano».

¿POR QUÉ EXTRADITARON A JHON VIÁFARA?

«Muy triste, porque no fue justo lo que hicieron conmigo. Me hicieron un montaje y mostraron una imagen que no es la mía. Buscaron una foto que tampoco era la pertinente. Me mostraron como un delincuente y mostraron riquezas que no tenía.

Dijeron que la plata estaba en paraísos fiscales y eso nunca se pudo probar; me relacionaron con gente que nunca conocí. Por fortuna mucha gente sabe quién soy yo. Nunca sentí apoyo y me utilizaron como un trofeo para mostrarme como resultado de la lucha contra el narcotráfico.

Es muy distinto cuando te equivocas y no sabes que estás equivocado. Si yo hubiera sabido que estar en una reunión, en la que se habló de algo que se iba hacer; si yo sé que eso me iba a traer problemas, claro que no lo hago. Dice la Biblia que ‘donde no hay ley, no hay castigo’.

Yo no violé la ley. Son cosas como esas que pasan y yo quiero que el mundo lo sepa. Yo te puedo llamar y decirte, necesito que vengas a una reunión y acá digo que acá estuvo tal persona, eso da para que extraditen».

VIDA EN PRISIÓN

«Lo único que lo cambia a uno es el amor propio, el de la familia y Dios. Estos sitios son muy complicados, hay soledad y depresión; llegan los problemas mentales y la solución para muchos son las drogas que mueven en todas partes. Es muy complejo pensar que una persona se pueda rehabilitar y menos en nuestro país. Faltan políticas claras en ese aspecto.

Que se preparen para la vida, que no se apeguen a lo material. Que sean felices sanamente y que lean la Biblia. Hay que buscar a Dios no solo cuando estamos en estos lugares, sino siempre. La Biblia es un manual para la vida. Uno cree que la maldad no llega a la casa y llega cuando menos lo piensas».