Nuevo episodio de violencia en el fútbol brasileño. El partido más atractivo de la jornada 13 terminó con una pelea entre jugadores. El Internacional perdió como local (2-3) ante el Botafogo, por lo que tras el pitazo final los futbolistas de ambos conjuntos se agredieron dentro del campo de juego.




El Internacional comenzó ganando 2-0, pero el Botafogo se lo dio vuelta en los minutos finales y con un hombre menos. La dolorosa derrota provocó que los jugadores locales atacaran a los visitantes e iniciaran la pelea sobre el césped. Hubo puños, patadas y empujones de ambos lados, por lo que el árbitro principal decidió expulsar a dos futbolistas de cada equipo.