Nuevo episodio de violencia en el Fútbol Colombiano. Esta vez fueron los hinchas del Unión Magdalena los encargados de vandalizar nuestro balompié. Los fanáticos del ciclón bananero ingresaron a la cancha y agredieron a sus jugadores, en la derrota (0-1) ante el Atlético Bucaramanga.




Cuando iban 33 minutos de la segunda parte, el árbitro Jorge Tabares tuvo que detener el juego luego de que aficionados del Unión Magdalena, quienes estaban ubicados en la tribuna sur del Estadio Sierra Nevada, saltaron al césped y desataron una batalla campal con los futbolistas locales

Aunque la reacción de las autoridades locales fue inmediata, tanto el cuerpo técnico del Bucaramanga como la plantilla decidieron no salir del vestuario hasta recibir una orden de peso. Orden que nunca llegó, por mucho que los jugadores del Unión presionaran para reactivar el encuentro.