Esta nueva herramienta, para detectar el fuera de lugar de forma semiautomática, está siendo probada en la Copa Árabe.

El fútbol ya no es el mismo de antes. La pandemia del coronavirus afectó en demasía al balompié y provocó varios cambios en diferentes sectores. Uno de los que más modificaciones sufrió es el reglamentario, que ha tenido que readaptarse.

Desde el 1 de julio se están usando las nuevas reglas que acordó la International Football Association Board, un ente dependiente de la FIFA que se encarga de esta labor. Llevamos pocos meses usando el nuevo reglamento y en el horizonte ya vislumbran un par de cambios más. Especialmente uno en concreto que ya está en periodo de prueba.

Se trata de una nueva tecnología para detectar el fuera de lugar de manera semiautomática. La herramienta está siendo probada en la Copa Árabe de Qatar 2021, que inició el pasado martes 30 de noviembre.

Fuera de Lugar Semiautomático

Johannes Holzmüller, director de Tecnología e Innovación del Fútbol de la FIFA, explicó su funcionamiento y confirmó que habrá una cámara situada debajo del techo de cada estadio.

«Los datos de seguimiento de extremidades extraídos del vídeo se enviarán a las salas de operaciones; y la línea de fuera de juego calculada y el punto de patada detectado (el pase que da comienzo a la jugada) se proporcionarán al operador de repetición casi en tiempo real. El operador de repetición tiene la oportunidad de mostrarlo inmediatamente al VAR», manifestó Holzmüller.

De esta manera, en la presente edición de la Copa Árabe, el asistente del VAR puede validar y confirmar inmediatamente la posible infracción.

Opinión de los árbitros sobre el fuera de lugar

Pierluigi Collina, actual director de arbitraje de la FIFA, afirmó que estas pruebas para la detección del fuera de juego de manera semiautomatizada son las más importantes hasta ahora. Más concretamente dijo lo siguiente:

«En un incidente de fuera de juego, la decisión se toma después de haber analizado no solo la posición de los jugadores sino también su implicación en la jugada. La tecnología, hoy o mañana, puede marcar una línea, pero la evaluación de una interferencia con el juego o con un oponente permanece en manos del árbitro».