Arsène Wenger fue el encargado de presentar y explicar las propuestas que se tienen para el nuevo calendario internacional.

La FIFA quiere una revolución en el fútbol; hará la Copa del Mundo con 48 selecciones y quiere organizar el Mundial cada dos años. Además, pretende modificar el calendario de los partidos para que los jugadores y los clubes también se beneficien.

Así lo ha confirmado Arsène Wenger, director de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA. El ex-técnico francés aborda esta semana las reuniones con los seleccionadores nacionales para debatir un nuevo modelo de calendario internacional a partir de 2024, después de haberlo hecho con las asociaciones nacionales.

«El calendario internacional mantiene el equilibrio entre el fútbol de clubes y el de selecciones, porque determina las fechas en las que los futbolistas representan a sus países. Este equilibrio es de un 80-20, y queremos que continúe siendo así. No obstante, el formato actual ya no sirve y está obsoleto», explicó Wenger.

Según informó la FIFA, los planteamientos de mejora de Wenger pasan por reorganizar el fútbol de selecciones en menos periodos, pero más largos, y reducir así los desplazamientos de los jugadores, de forma que podrían optimizar su rendimiento y se simplificaría el calendario para los aficionados. Esto daría lugar a fases finales relevantes en el mes de junio, sin añadir más partidos al total anual.

Opción «A» para el nuevo calendario internacional

Sería empezar la temporada en agosto y acabarla en junio. Habría un parón de cuatro semanas en octubre (todo el mes reservado para selecciones) para la disputa íntegra de partidos internacionales y de ese modo se eliminarían los parones de septiembre, noviembre y marzo.

Habría competición de clubes de forma ininterrumpida de noviembre a finales de mayo. En junio habría competiciones FIFA: Mundiales, Eurocopa, Copa América. Y julio serviría de vacaciones.

Opción «B» de la FIFA

Las temporadas empezarían de igual modo en agosto y se acabarían a finales de mayo. Pero habría dos parones. Uno sería de tres semanas en el mes de octubre (eliminando de ese modo los de septiembre y noviembre de una semana), pero en marzo se dejaría la ventana de otras dos semanas. Junio sería, de igual forma, el mes de competiciones FIFA de todo calado. Y julio vacaciones,

El proyecto de Wenger también contempla establecer un periodo de descanso obligatorio anual para todos los jugadores. «Estas son mis propuestas para el futuro del fútbol. Queremos escuchar otros puntos de vista e ideas para optimizar el calendario para todos», concluyó Arsène.