Diego Simeone cree que Jan Oblak es el mejor arquero, pero no es reconocido por los pocos títulos que ha ganado.

El entrenador argentino sigue siendo el hombre del momento en España. Tras coronarse campeón de LaLiga con el Atlético, ahora ha sido noticia por una larga entrevista concedida al diario ‘La Nación’ de Argentina. Estas fueron las palabras de Simeone:

MOTIVACIÓN A LOS JUGADORES

«Hablé con todos. Con los fisio, con los podólogos, con los utileros, con los que estacionan los autos en el playón. Fui uno por uno, uno por uno, y les dije: ‘De ahora en más, a los jugadores no se les dice más buen día. Se les dice: Vamos a salir campeón’.

Y yo seguía: ‘Vos decíselo todos los días. ¿Qué va a pasar? Se van a fastidiar, algunos se van a molestar, otro te va a putear, pero vos no te preocupes porque es una forma de ir generando en el día a día una dinámica ganadora‘. Y eran ellos, ¿Quiénes si no? Quién mejor que el utilero, que te da la ropa; el que te da la mascarilla para cubrirte del coronavirus; el masajista que te está preparando los músculos, el podólogo que te cuida los pies.

Y salió. No ganamos por eso. Como siempre digo: nada es determinante, pero todo es importante. Así, entre todos, en equipo, creamos ese hábitat en el que solamente pueden estar los campeones».

Diego Simeone con Jan Oblak

DISCIPULO DE BILARDO

«Carlos me ha marcado muchísimo sobre un montón de factores del entrenador. La táctica, la estrategia y cómo encontrar la manera de debilitar a los rivales son facultades estelares de los entrenadores, todos tenemos muchas y buenas ideas. Pero hay más. La gestión, manejar las emociones y lograr que todos entiendan que no hay compromiso con nadie más que con intentar ganar».

MALDICIÓN DE SIMEONE

«Cuando vos hacés 50 puntos en la primera vuelta, una cosecha estratosférica, entrás en una calle sin salida. Desde ese momento, y sabiendo que Real Madrid y Barcelona te iban a perseguir hasta las últimas consecuencias, el desafío pasaba a ser enorme.

El Barcelona, en 2021, hasta el partido con Granada, era una bestialidad, ganaba todos los partidos. Y el Madrid, en una liga en la que todos dicen que fue mala, perdió sólo cuatro partidos, igual que nosotros. En definitiva, todo eso elevó aún más nuestra conquista.

Pero si empatábamos contra el Valladolid, porque el fútbol es fútbol y podía pasar, iban a hablar del ‘Pupas’, y ese maleficio de perdedor alrededor del club, que a mí nunca me tocó vivir. Como jugador y como entrenador me tocó vivir momentos extraordinarios, muchísimos más buenos que malos, y los pequeños malos fueron haber perdido una final de Champions, en-el-mi-nu-to-93 y otra final de Champions por-pe-na-les».

JUSTO CAMPEÓN

«Como siempre digo, el mejor es el campeón, pero creo en ese caso la justicia se hubiese hecho la distraída. Lo más grande que logramos en el Atlético de Madrid en las dos ligas que ganamos fue el consenso del medio español: en ambos casos se reconoció la justicia del campeón, y eso, para mí, no tiene precio. Me han llamado entrenadores de la Liga para felicitarme por los méritos del título, y ese es el mejor regalo que le pueden hacer al Simeone entrenador».

MEJOR PORTERO

«Desde hace años Oblak es el mejor de todos. Fue creciendo en todos los sentidos: en personalidad, en gestión de vestuario como capitán, en ser un portero determinante para momentos importantes. Como siempre sucede, el que gana es el más mirado.

Y probablemente, al no haber ganado ni una liga ni una Champions en estos últimos años, ganar la Europa League y la Supercopa europea no alcanzaba para formalizar lo que yo ya sé: incuestionablemente es el mejor. Tiene una fantástica frialdad para atajar, porque lo que él transmite es tranquilidad, y eso es lo que necesita un equipo campeón. Yo nunca vi un equipo campeón que tenga un arquero malo, jamás, es imposible».

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