los jugadores de la primera división amenazaron con iniciar huelga, por problemas con los clubes.

Los capitanes de los 20 equipos que conforman la primera división de la Liga Italiana, firmaron una carta que fue presentada oficialmente, en la que los jugadores amenazan con parar sus actividades, días antes de que inicie esta nueva temporada. Según explican en el comunicado los jugadores harán efectiva esta alerta, si los clubes no ratifican la renovación de su convenio colectivo, alcanzado a finales del año pasado, después de dos convocatorias de huelga que fueron revocadas.

Amenaza de huelga en el fútbol de Italia«Con ocasión del inicio de la temporada deportiva con el partido de la Supercopa jugado entre Milán e Inter, los futbolistas de la Serie A (…) quieren poner en conocimiento de la opinión pública la desconcertante situación actualmente en curso para la renovación del convenio colectivo», afirman los capitanes en el texto.

«Consideramos, por tanto, que sin la firma del acuerdo colectivo no es posible comenzar un nuevo campeonato y por este motivo, estamos convencidos de que la Liga Serie A (en la que están representados los clubes) se mantendrá fiel a los compromisos asumidos subscribiendo el contrato, ya firmado por la Asociación de Futbolistas el 30 de mayo de 2011», añaden.

Los capitanes de los veinte equipos de la Primera División afirman que de modo «sorprendente e inaceptable» los clubes han desatendido un acuerdo certificado también por la Federación de Fútbol Italiana (FIGC).

«A consecuencia de ello, perdura hoy un inadmisible periodo de desregulación que perjudica nuestros derechos (…) Aunque pueda parecer absurdo, Italia es hoy el único país futbolísticamente evolucionado en el que no existen normas contractuales precisas en vigor para todos sus federados», sostiene el texto de la carta.

El conflicto entre jugadores y directivas de los clubes, representadas bajo la Liga Serie A, se remonta al verano del año pasado, cuando el anterior presidente de la Asociación de Futbolistas Italianos (AIC), Sergio Campana, advirtió de que la validez del convenio colectivo había expirado.

Después llegaron las negociaciones durante varios meses que hicieron que los futbolistas convocaran dos huelgas, una para finales de septiembre y otra a principios de diciembre, que nunca llegaron a celebrarse ante las promesas de los clubes de alcanzar un acuerdo.

El punto de la renovación del convenio que enfrentó a unos y otros fue el número siete, por el que la Liga Serie A establecía la posibilidad de que las directivas de los clubes decidieran unilateralmente que un jugador se entrenase separado del resto de la plantilla.