La jugada más polémica del fin de semana se vio este domingo en Escocia. El Rangers se dejó hacer un gol del Partick Thistle como gesto de fair play. El entrenador de Los Gers ordenó a sus jugadores que se dejaran empatar, luego de que uno de sus futbolistas anotó en una controvertida acción.

Los jugadores del Partick querían devolver la pelota, pero Malik Tillman robó el balón y ante el desconcierto de todos anotó el 2-1. Fue ahí cuando el entrenador del Rangers, Michael Beale, ordenó a sus futbolistas que se dejaran empatar, algo que obedecieron a pesar de que alguno de ellos, como el portero, se mostrara un tanto reticente. Un ejemplo de valores y juego limpio.