El autogol más lejano de la historia del fútbol mundial se marcó el pasado domingo en Austria. Matthias Gragger, jugador del Sportvereinigung Ried, anotó un gol en propia puerta desde 60 metros. Afortunadamente, su equipo pudo derrotar al Wolfsberger Athletik (1-2) por la jornada 11 de la Bundesliga.




Gragger recibió el balón en el centro del campo y, para conservarlo, decidió hacer un pase atrás hacía su portero. Sin embargo, Samuel Sahin-Radlinger estaba adelantado. El pase de Matthias pilló por sorpresa a su arquero, que sólo pudo lanzarse para intentar desviar el esférico. Obviamente no lo logró, por lo que no pudo evitar el que a partir de ahora es el autogol más lejano de la historia.