Javier Hernández fue el hombre de la fecha en Estados Unidos. El mexicano fue héroe y villano de Los Angeles Galaxy, en el empate (2-2) ante el Sporting Kansas City. Chicharito anotó los dos goles de su equipo, pero falló un penalti en el último minuto, que hubiera significado el triunfo.

Hernández, que abrió el marcador al minuto 4 y selló la igualdad a los 88 minutos, tuvo la oportunidad de marcar el hat-trick, llevarse la pelota a casa y darle los tres a su equipo. Sin embargo, hizo el ridículo con su penalti a lo Panenka. Remató suave y al centro. Fue tan vergonzoso el disparo, que el atacante mexicano terminó pidiendo perdón a los hinchas.