Nuevo episodio de violencia en Holanda. El portero del Sparta Rotterdam se peleó con un hincha del Vitesse que se metió a la cancha. Maduka Okoye se enfrentó con el aficionado y terminó siendo agredido con, entre otros cosas, un vaso de cerveza que le lanzaron desde las gradas.




El árbitro Rob Dieperink detuvo el juego y, ya en el túnel de vestuarios, los jugadores del equipo visitante se negaron a seguir jugando, por lo que el colegiado decidió suspender el partido. Minutos antes del incidente, algunos seguidores lanzaron fuegos artificiales al césped, hiriendo a un cámara de televisión.