Martin Dúbravka anotó un autogol en la derrota de Eslovaquia (0-5) ante España. El portero del Newcastle, que le atajó un penalti a Álvaro Morata, desvió el balón con su manos hacia su propia portería. Martin calculó mal el salto y provocó el blooper más increíble de la Eurocopa.

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