Datos Curiosos

La historia de N’Golo Kanté, el pulmón de Francia que recogía chatarra

El centrocampista, que no olvida su infancia en los suburbios de París, tiene 52 kilómetros recorridos y 52 balones recuperados en el Mundial.

Hay muchas cosas que no sabemos de nuestros ídolos; su infancia, sus sacrificios, su familia y un sin número de cosas que con su fútbol pasan a un segundo plano. Llamativo resulta saber que idolatramos a los futbolistas por su manera de jugar y no por su condición humana.

No es nada nuevo decir que detrás de cada jugador hay una gran historia de lucha y sacrificio que los propulsaron en su camino a la gloria y el reconocimiento mundial. Ese es el caso de N’Golo Kanté, volante del Chelsea FC de Inglaterra, quien recogía chatarra en los suburbios de París antes de convertirse en uno de los mejores del mundo.

Con 7 años, Kanté caminaba y caminaba por los suburbios de París en busca de chatarra que reciclar para contribuir a la economía familiar. Kilómetros y kilómetros diarios que se multiplicaron cuando con 11 años su padre falleció. Entonces había que caminar más porque hacía falta más dinero.

Cuando empezó a jugar al fútbol le rechazaron varios equipos por su estatura, así que su historia está llena de superaciones e imposibles. Quién pensaría entonces que años después se proclamaría campeón de la Premier con el Leicester, que hoy lideraría a Francia o que el PSG estaría dispuesto a pagar 132 millones de euros por su fichaje.

En la Francia de Antoine Griezmann y Kylian Mbappé, el que manda es N’Golo Kanté. Al menos para Didier Deschamps. «Es un gigante, el mejor del mundo en su posición», dice el entrenador nacional para referirse al menudo mediocentro del Chelsea, de 1 metro y 68 centímetros de altura.

El volante es el pulmón de la Selección de Francia en este Mundial con 52 kilómetros recorridos. Además ha recuperado 52 balones y tiene la virtud de perder muy pocos. De los 308 pases que ha dado, 276 han sido buenos, confirmándose como un mediocentro que no sólo sabe correr y rebañar balones a los rivales, sino que además tiene buen pie.

Share