Los 8 mandamientos de Ferguson para alcanzar el éxito

El ex-director técnico del Manchester United desveló cuales fueron las claves que lo llevaron a ser uno de los mejores del mundo.

Hablar de Sir Alex Ferguson es hablar de éxito. Este ser humano, nacido en Escocia, logró con el fútbol hacerse en lugar en la historia gracias a los más de 25 años que estuvo al frente del banquillo de un equipo, Manchester United, que varios veces fue catalogado como el mejor del mundo.

Ferguson encontró en el Manchester un infinito respaldo que le permitió triunfar a su manera y ganarse el reconocimiento como uno de los mejores directores técnicos que se han visto a través de los años. Su carácter, sus decisiones y su estilo siempre fueron prenda de garantía para los directivos e hinchas de los ‘diablos rojos’.

Pues bien, han pasado ya varios meses desde aquel día en el mundo del fútbol se estremeció por la retirada oficial de Ferguson y por eso el reconocido diario ‘Harvard Business Review’ ha decidido publicar una entrevista en la que el ex-estratega escocés desveló cuales fueron sus claves para llegar al éxito.

Uno a uno Ferguson los fue exponiendo durante la mencionada entrevista y yo los he traído a colación como los 8 mandamientos que utilizó el escocés para ser un entrenador eficaz.

– Empezar desde la base
«Ganar un partido de fútbol sólo da ventaja a corto plazo. Construir un club aporta estabilidad».

– Mentalidad ganadora
«Siempre quiero ganar. Si íbamos perdiendo, metía un atacante más y no nos preocupábamos de defender. Mi equipo nunca se rendía».

– Pensar en la reconstrucción
«Hay tres niveles de jugadores: los de 30 años, los de 23 a 30, y los más jóvenes. La idea es que ellos alcancen el nivel de los mayores, pero el ciclo de un equipo exitoso sólo dura cuatro años».

– Poner el nivel muy alto
«Yo era el primero en llegar a los entrenamientos y esperaba más aún de las estrellas. Veía como Cristiano, Beckham, Giggs y Scholes practicaban durante horas para no fallar. Insistía en que mantuviesen ese nivel».

– Muy importante es el poder de la vigilancia
«Ver un cambio en los hábitos de un jugador o en su estado anímico me permitía profundizar en él. A veces podía fijarme en que estaba lesionado cuando él pensaba que estaba bien».

– Controlar y no ser controlado
«Tu carácter tiene que ser más fuerte que el de los jugadores. Si un jugador afecta al ambiente, hay que apartarle. No importa si es el mejor jugador del mundo».

– Ser médico, profesor y padre
«A nadie le gusta ser criticado, pero hay que señalar los errores y hacer llegar el mensaje en el momento adecuado. Yo lo hacía después de cada partido».

– No dejar de adaptarse
«Cuando empecé, la mayoría de jugadores no eran estrellas. Los estadios, el césped y la ciencia deportiva han mejorado».

Fuente: Marca.com

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