Los ojos de Messi y Cristiano revelan sus secretos

Eduardo Sacheri, reconocido escritor argentino, analizó profundamente lo que dicen y reflejan las miradas de estos dos cracks.

Pasan los días y cada vez más Lionel Messi y Cristiano Ronaldo se consolidan como los dos mejores jugadores del mundo. Cada uno tiene su estilo, su manera de sobresalir y su modo para encantar a los aficionados. CR7 es más goleador y explosivo; ‘La Pulga’ es más calidoso, sereno y creador de juego. Ambos poseen unas cualidades extraordinarias y por eso son diferenciados de los demás futbolistas.

De sus pies no sólo nacen los goles que llenan de victorias a sus respectivos equipos, también forjan la felicidad, alegría, esperanza e ilusión, entre otras tantas emociones, que se impregnan en la gente y que los convierte en ídolos.

Sin embargo, detrás de esos extraordinarios futbolistas hay dos admirables seres humanos que, al igual que nosotros, sufren y gozan con los gajes del diario vivir. Muchos estudios han comparado las capacidades de Messi y Cristiano dentro del fútbol, pero pocos son los que se han preocupado por saber que piensas o que sienten los dos mejores jugadores del mundo.

Uno de esos pocos curiosos que se han preocupado por la forma humana de Messi y Cristiano es el reconocido escritor argentino Eduardo Sacheri (Buenos Aires, 1967), creador de ‘El secreto de sus ojos’, la oscarizada película argentina, quien reveló varios secretos de los cracks a través de un profundo análisis que realizó sobre sus ojos.

Para Sacheri, Lío -como le llaman en Argentina- es el niño de sus ojos, a pesar de ser argentino. Sí, porque es en su país donde más críticos tiene Messi: “Los argentinos actuamos con Messi como actuamos entre nosotros. Con una gran dosis de exigencia. Buscamos un salvador para problemas que le exceden. Hace cinco Mundiales que no llegamos a semifinales, y eso no es culpa de Messi. Nuestro último título es una Copa América en el año 93. Y eso tampoco es su culpa”.

Crítico con CR7

El de Castelar -el barrio donde nació y reside- se pega al televisor todas las semanas para ver la Liga. Y pone la pupila en la Bolsa, que dice que mientras que Messi baja, Cristiano sube.

Eso sí, Eduardo ve puntos negros en el galáctico. «Es un jugador excelente, entre los 15 mejores que he visto. Pero no me atrevo a decirte si está en el lugar 15 o en el 2. Se mueve en el renglón de los estupendísimos jugadores. Ronaldinho en el Barça, Kaká en el Milan, Rooney, cosas del Kun… Su pegada es la mejor del mundo. Pero está Messi, necesito ponerlo en un escalón por encima de ellos».

Lo que más le escama a Sacheri, jugador de picadito con los amigos, donde la solidaridad en el juego es innegociable, es la actitud de Ronaldo cuando celebra sus goles. Sólo tiene ojos para sí mismo: «Será un prejuicio mío, pero el festejo del segundo gol en el Clásico del otro día… Yo lo veo y pienso ¡Andá a abrazar a Di María, que sobrepasó a Puyol, lo gambeteó, casi convierte el gol, y generó el rebote para que vos conviertas! Y en cambio ese festejo en trote solitario…».

El bajón de Messi

El narrador mira pero no encuentra a Leo: »Messi le sucede lo mismo que a su equipo. Resulta difícil reconocerle, como difícil resulta reconocer a los suyos como conjunto. El problema mayor es la falta de socios que estén finos de sintonía. Creo que Leo advierte la falta de interlocutores y ensaya su embestida individual. Pero yo no abriría juicios definitivos. La jerarquía del Barca puede reaparecer, todavía». Podría ser pronto. Messi y Cristiano tienen la llave del secreto.

Fuente: Marca.com

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